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NADIE SABE TODAVÍANadie sabe todavía,como nació el cielo, ni como nació el amanecer, nadie tiene ese recuerdo, son muchos los que preguntan y andan los caminos ciegos, buscando el cielo y el amanecer, solos, firmes y en silencio, yo he conocido a unos cuantos y hablar de ellos no quiero, no tienen pelo ni ojos, por eso no hablo de ellos, todos ellos preguntaron, yo conteste firme y cierto; si, he visto el cielo nacer y nacer el amanecer luego, no los vi en un mundo antiguo, no los vi en un mundo nuevo, los he visto en este mundo, si quieren pueden creerlo y sino nada importa, se que lo que digo es cierto; así mismo les hable y me preguntaron luego; pues dinos en donde has visto, eso que dices tan certero; los vi en una mujer, en la mujer que yo quiero, el cielo nació en sus ojos, el amanecer en su pelo, las dos cosas que buscáis, sin buscarlas yo las tengo; aquellos hombres callaron, al momento sonrieron, me preguntaron su nombre y yo di tu nombre sin miedo, les dije pensando en ti; Elena, adiós hasta luego. Manuel García de las Heras 1998 |
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