DESPERTARE
Puede que en silencio aun me atormente con tu imagen, se que no volverás
y se que no entenderé... Como fue que en suave brisa de la
noche, tus manos intentaron rozar mi piel, fueron pétalos de
rosa que perfumaron mi cuerpo, fueron lápiz de esfumino que
dibujaron cada línea, cada célula, toda la piel. Fueron
minutos transformados en horas, fue pasión desbordada en mi
piel; fue emoción del segundo levantada, la derrota de ti contra
mi ser.
Todavía siento tus manos en mis pies, aun percibo la suavidad
sobre mi espalda, te siento caminar sobre mi oído y respiro
tu olor, tu piel. Como no afanarme en entenderte, no descubriré
tu intención, solo se que los instantes perduraron, aún
en la idea de que nunca sucedió.
Se que nadie entenderá lo que pasó, porque no pasamos
las barreras del amor, fue la erupción de un volcán
pequeño, fue nieve cuando acabó.
Extraño me parece el no haberme despedido, más se que
así fue lo mejor, no podría haberte dicho adiós
en un suspiro, no después de no entender lo que pasó.
Claudia De la Vega Septiembre 2000
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